- Inicio
- Sobre la Autora
Algo sobre mí

No estudié literatura, ni crecí entre bibliotecas o cuentos para dormir
Me habría gustado… Aunque sí recuerdo haber participado en un concurso de poemas. Debí tener unos nueve o diez años. No lo recuerdo bien. Me gané un set de manualidades y un libro: Cuentos a Beatriz.
En el tercer año de universidad conocí a un profesor. Era periodista, bombero, historiador y un gran orador. Me entregó dedicación. Me hizo recordar cuánto me gustaba escribir.
Cuando terminé de estudiar publicidad, me fui a vivir fuera de Chile. No había viajado nunca en avión. Me fui a Nueva Zelanda con 180 dólares, un pololo y la ilusión de conocer. No sabía bien qué.
Al año regresé.
Trabajé en el área de marketing, en distintos rubros: televisión corporativa, turismo, automotriz.
“Para escribir con libertad, hay que sacudirse las propias certezas.”
Beatriz Navarro

Acerca de mi escritura
Mi primera novela
Hasta que un día me independicé. Abrí una empresa y paralelamente empecé a explorar otros caminos. Tenía bastante tiempo libre, así que también comencé a leer. Me gustaron los libros de Nora Roberts. También leí a otros autores: George Orwell, John Grisham, Mario Vargas Llosa, Mario Benedetti, Alejandro Zambra (tremendo escritor). Pero la Nora me enganchó. Di con una serie: In Death. No sé cuántos libros son, pero leí treinta y ocho. Me divertí mucho. Así fue cómo supe que quería escribir con el único propósito de entretener.
Me senté frente al computador, sin trama, sin personajes, sin título, y escribí. Así nació mi primera novela: El color de la decisión. Salió publicada con una editorial. No me gustó trabajar con ellos. Terminé el contrato anticipadamente y autopubliqué el mismo libro en Amazon, con un nuevo nombre: Radiografía de una pareja.
Dato honesto: el inicio de esa novela nunca me ha gustado. Pero no lo cambio porque me recuerda cómo empecé.
Me encantan los diálogos, la tensión, el sarcasmo, los personajes que se dicen verdades incómodas o se enfrentan a lo que no esperaban. Mis personajes nacen de lo que vivo, de lo que imagino y de lo que otros me comparten (con o sin permiso). Y en ese proceso también me cuestiono a mí misma. No escribo para que mis personajes hagan lo que yo haría; escribo para que hagan lo que necesitan hacer, aunque me incomode.